Logotipo de Whatsapp

 

Whatsapp no es una red social en el sentido estricto de la palabra; es un sistema de mensajería instantáneo, pero ¿hasta qué punto no cumple las funciones de una red social? Más que en el sentido etimológico lo digo por lo de la viralidad y trascendencia que pueden llegar a tener los contenidos que compartimos. Como en Facebook  o Google+, el usuario comparte un contenido que, aunque en principio esté destinado a su red de amigos o a sus círculos (en función, claro está, de la configuración de privacidad que tenga establecida),  puede llegar a la bio (el antiguo muro) de cualquier perfil o página de FB o G+.Pues lo mismo está ocurriendo con Whatsapp (WA). No creas que lo que compartes con tu amig@, pareja o grupo se ‘tiene’ que quedar ahí. Mucho se ha escrito -y escribirá- sobre ese compañero diario que se ha colado intensamente en la vida de más de 10 millones de españoles en los últimos tres años. Le han salido competidores (como LineSnapchat, Viber  o la española Spotbros), ha pasado de ser free a premium… pero lo que no ha cambiado es el uso frecuente -e incluso abusivo- que hacemos de él (metámonos tod@s).

¡No, no cariño! Tus mensajes no son íntimos en Whatsapp 

 

Usando Whatsapp cometemos algunos errores con frecuencia. Te cuento:

 

  •           ¡No, no cariño! Tus mensajes no son completamente íntimos. Desde sus inicios WA ha pecado de inseguro. ¿Sabías que inicialmente podías ver los mensajes de desconocidos que estuvieran conectados a tu misma red wifi? La causa (que se solucionó, descuida): ¡los mensajes no estaban cifrados! Sin embargo, también es conocido que hasta no hace tanto era posible desde cualquier Iphone acceder a conversaciones y ficheros de usuarios ‘no amigos’ desde wifis abiertas. Dicho de otro modo, WA ha jugado con ventaja porque los que lo usamos hemos visto en él un sustituto de los mensajes de texto de los antiguos móviles, pero ni hemos reparado en sus inmensas lagunas de seguridad ni lo hemos relegado a asuntos menores. ¡Usamos Whatsapp hasta en el baño!
  •            El mensaje ya no es tuyo en el momento en que lo publicas. A diferencia de cualquier red social, en Whatsapp lo que compartes no está bajo tu control en el momento en que le des al enter.  En WA todo es público, Y dirás ¿por qué?Todo lo que mandas se puede transmitir a un tercer usuario porque la aplicación no te da opción para autorizar o no quién puede acceder a ese contenido, como sí ocurre en las redes sociales y otros sistemas de mensajería como Line o Spotbros, que han reforzado los puntos flacos de WA.
  •            Para colmo de colmos, en internet hay varios servicios que permiten recuperar fotografías o conversaciones de WhatsApp y, aunque la otra persona crea que ha borrado la fotografía, si ese teléfono algún día cae en manos de una persona que tenga conocimientos informáticos podría recuperarlas. Se me ocurre Whatsapp Spy, que te permite hackear la cuenta de cualquier usuario ¡y gratis! Pero, descuida, no es tan fácil que un hacker entre en tu vida como que confíes ciertos contenidos a alguien que no debes o que te roben o accedan a tu móvil y te hagan la jugarreta.

 

Sus condiciones de uso… ¡jejejé! 

 

1. WhatsApp explica que no se hace responsable del contenido que se vierta en su aplicación así como al que puedan acceder terceras partes a través de la app. 

2. Whatsapp te permite actualizar contenidos, estados, fotos de perfil, así como la última vez que te conectaste al WhatsApp, a estos datos se les llama Status Submission. Toda esta información puede ser vista por cualquiera que tenga tu número, sin necesidad que le aceptes, es decir, todo el mundo.

3. Y entramos en contradicciones: no puedes incluir información con Derechos de Autor en tu perfil, pero puedes postear porno a mansalva.

4. Los riesgos los asumes tú. Que te quede claro. WhatsApp te informa claramente que cualquier cosa que ocurra derivada del uso de la aplicación no es su responsabilidad, así que no podrás denunciarles, ni a la empresa ni a sus empleados si algo malo te pasa como resultado de su uso.

5. ’“Tranqui”. Tus contenidos sólo son almacenados un cierto periodo de tiempo (no sabemos cuánto). Eso sí, si un mensaje no llega a su destino en 30 días, se autodestruye como en las pelis de Bond.

CONCLUSIÓN: no hagas “sexting” (compartir contenidos de tipo sexual en la Red) salvo que te reporte grandes beneficios (sociales, económicos, psicológicos…). Es mucho mejor que tu intimidad (la que cada cual considere tal) no trascienda del off line y, además, a nivel penal es aún complicado perseguir un contenido (sea foto o vídeo) que se hizo con el consentimiento de la otra persona. Y, si puedes, prueba otras aplicaciones de mensajería más seguras: la japonesa Line y la española Spotbros parecen una apuesta segura.